9788439731214Chimamanda Ngozi Adichie se ha convertido en una de las escritoras de moda: gana premios, es joven, da charlas en TED que consiguen millones de visualizaciones, tiene personalidad propia y además, gusta a casi todos los que la leen.

Y probablemente por esa última razón Random House reeditó recientemente su primera novela ‘La Flor Púrpura publicada por primera vez en 2003 y que le valió a su autora nominaciones para premios como el Booker o el Orange. Un libro imprescindible, como todos los suyos, y donde encontramos exactamente la misma magia que hace de cada uno de sus personajes de papel seres de carne y hueso, naturales, creíbles, 100% veraces.

Me preguntaron hace poco por qué gustaba tanto Chimamanda Ngozi Adichie y no supe qué responder. Sé que hay criterios objetivos que pueden hacer un libro mejor o peor y a ese respecto, me consta que ‘La flor púrpura’ es un libro bien y cuidadosamente escrito, con un ritmo ágil y una estructura que funciona. Pero lo que hace esta -y sus otras historias-  tan atractiva va mucho más allá de eso, y es a la vez difícil de definir. Aunque sin duda tiene que ver con la vida que insufla a sus protagonistas, con su capacidad para describir con certeza la complejidad de los sentimientos humanos.

En ‘La flor púrpura’ encontramos a Kambili, una chica de quince años que lleva una vida aparentemente privilegiada en una ciudad de Nigeria. Vive con su hermano y sus padres en una mansión, va a un colegio privado y quiere/admira a su padre por encima de todas las cosas. Su padre es, además de un hombre de negocios muy rico, dueño de un periódico que se atreve a oponerse al poder dictatorial y ganador de premios internacionales por la defensa de la libertad. Es también un fanático religioso que ha instaurado en su casa un régimen totalitario en el que tres personas viven por y para cumplir con sus mandados (que son también los de Dios).

Pero de la misma manera que la Nigeria violenta y convulsa se cuela en su elitista vida con el asesinato del director del periódico, el deseo de libertad empieza a engendrarse en Kambili y su hermano cuando entran en contacto con una familia normal. Tras unas semanas con su tía, descubren que hay familias en las que hay tiempo para la diversión, amor incondicional y respeto a las ideas. E irremediablemente, ya nada puede ser lo mismo cuando vuelven a su claustrofóbico hogar.

El argumento funciona como una clásica novela de formación en la que una niña pierde la inocencia, pero no al descubrir que el mundo es un lugar donde tienen cabida una maldad hasta entonces desconocida, sino que lo que siempre había creído que era amor, era en realidad un sentimiento, intencionadamente o no, cruel. Lo que atrapa de la novela es como se plasma esa situación a través de la mirada de Kambili ante diferentes momentos y estampas, descritos de una forma vívida, pertinente, penetrante y memorable. Por eso da lo mismo que el final parezca algo precipitado, o que se nos presente alguna situación que no acabe de casar del todo, leer a Chimamanda Ngozi Adichi es siempre el mayor de los placeres.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...