En los últimos años, el asperger se ha puesto (si se puede usar este término) de moda. Todo empezó con Sheldon Cooper, el protagonista de The Big Ban Theory, y con el doctor House, de la serie homónima, y el éxito de los personajes y de las series que protagonizan han creado una especie de burbuja en la televisión estadounidense (cuyas series son, al final, las que vemos todos). La lista ha seguido creciendo y ha saltado (o quizás ha coincidido en el tiempo) a la literatura. El próximo best seller que encontrarás en todas las mesas de novedades de las librerías españolas es The Rosie Project, de Graeme Simsion. Salamandra tiene los derechos para el mercado español (esperemos que mantenga el título y no haga una nueva versión, como el empalagoso título que han puesto a la edición italiana) y en catalán lo editará La Campana (en la lista de derechos vendidos de la editorial australiana que está detrás del título no aparecen ni el gallego ni el euskera). Y sí, tiene un protagonista asperger.

The Rosie ProjectThe Rosie Project, de Graeme Simsion, no es una novela de las que cambian la historia de la literatura, pero sí es una posible historia para pasar una tarde (y será una entretenida historia que ver una tarde, porque va a ser adaptada al cine por Sony Pictures). Simsion empezó a escribir hace unos años un guión cinematográfico que no tuvo mucho éxito y del que salió esta novela. El autor, que había tenido su propia empresa del ramo de la informática, estaba participando en un taller de escritura en el que sentó las bases de su obra. La escribió en siete semanas de 2012 y se hizo con el Writing Australia Unpublished Manuscript Award, un fascinante premio que destaca a la mejor novela no publicada del año en Australia (todo lo contrario a lo que es habitual). De ese modo, los autores se dan a conocer y llaman la atención de las editoriales. Simsion acabó en manos de TextPublishing, una pequeña editorial independiente.

La pequeña editorial lanzó el libro en 2013 y se convirtió en la sensación. Los derechos de autor se han vendido a 37 lenguas y 41 países y fue uno de los títulos calientes de la Feria del Libro del Frankfurt del año pasado, como recuerda The Wall Street Journal. En el caso de los editores estadounidenses, se vivió una auténtica guerra de pujas y los derechos sólo en este mercado alcanzaron las seis cifras (Simon & Schuster fue el ganador).

La historia es básica y sencilla y el libro apuesta por el tono de comedia más que por el drama (lo cual no está ‘intelectualmente’ bien visto, pero que es lo más adecuado para pasar el rato), siguiendo los parámetros de la comedia romántica clásica cinematográfica.

Don Tillman es un profesor de la Universidad de Melbourne especializado en genética. Tiene 39 años y tiene dos amigos, Gene (su jefe) y Claudia (su mujer, psicóloga y quien le da los mejores consejos). Si se suma a los dos hijos de la pareja (aunque uno sea un adolescente y la otra una niña con simpatías por Don porque la lleva a caballito), Don tiene cuatro amigos. Tenía dos más, pero murieron. Tillman (aunque nadie lo diagnostica nunca) tiene Asperger: no sabe conducirse en sociedad, no es capaz de desarrollar empatía (o eso es lo que él cree) y vive en un mundo en el que todo está organizado de forma eficiente para maximizar el aprovechamiento del tiempo. Empujado por un consejo de una vecina, Don decide que ha llegado el momento de casarse y, dado que todos sus intentos tradicionales han fracasado, decide emprender una búsqueda científica de una esposa (o compañera de vida, el término esposa, como él explica en un momento, es de otra época). Organiza un test de 16 páginas con preguntas clave y se lanza a buscar sujetos que lo cubran. Y ahí es cuando conoce a Rosie, la que él cree que es una candidata enviada por su amigo Gene, y que es (claro está) todo lo opuesto a lo que él está buscando. Aún así, no rompe toda relación con Rosie porque ella necesita su ayuda como genetista: está buscando a su padre biológico.

Los caminos que sigue la novela no son sorprendentes: es decir, cualquiera que haya visto un par de comedias románticas (no como Don, por supuesto, que no ha visto ninguna) sabe los diferentes aprietos en los que Simsion va a poner a Don y a Rosie.  Aún así, el libro es una bastante digna novela-pasatiempo, esas que sirven para un viaje en tren, una tarde de lluvia en casa o para desconectar al final de la semana. La historia está narrada desde el punto de vista de Don, que analiza sus pobres capacidades sociales aunque no llega a descubrir porque sucede eso (y eso que la novela empieza con el profesor dando una charla sobre Asperger, el primer intento por crear una escena que pueda ser divertida para sus lectores).

La novela tiene todos los puntos para ser uno de los best-sellers de cierre de año (más allá de que ya haya aparecido en todos los medios anglosajones): es una historia positiva, es fácil de leer y consigue que su protagonista caiga bien. El personaje principal tiene además una vida que va más allá de la novela, lo que garantiza que sus editores de medio mundo sigan haciéndonos saber de él. Al igual que tantos otros protagonistas de libros tiene su propia cuenta en Twitter, pero además su autor ha firmado ya un acuerdo con sus editores estadounidenses para escribir una secuela para la historia. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...