Cuando hace unos meses el último libro de Camilla Läckberg llegó a las librerías, una de sus lectoras me comentaba el fastidio que le suponía que el libro estuviese en papel pero que no lo estuviese en ebook. Ella había leído todos los libros en formato electrónico y quería comprar la nueva entrega, La bruja, también así. Y su posición era de lo más comprensible y desde muchos puntos de vista. Sin embargo, Maeva, la editorial no lanzó el ebook hasta el 1 de junio.

¿Prefieren las editoriales lanzar las cosas en papel que en ebook? Cierto es que también hay quienes lanzan antes el ebook por una cuestión de logística (producir el ebook y ponerlo en el mercado es más rápido que hacerlo con la edición en papel).

Quizás se quiera retrasar el riesgo de pirateo, quizás sea una cuestión ligada al canal de venta, quizás el papel interese más por otras razones… Lo único que se puede hacer es teorizar sobre las razones que llevan a las editoriales a hacer esto, aunque, como acaba de demostrar un estudio, dejar el ebook en espera no es exactamente una buena idea. De entrada, no hay que olvidar las cifras elevadas de ventas y de lectores que acceden a los contenidos en formato electrónico (y que también quieren acceder al libro). Pero la razón por la que penalizar al ebook es una mala idea es más compleja.

Como acaba de demostrar un estudio realizado por investigadores de la City University of Hong Kong, el Georgia Institute of Technology y la Carnegie Mellon University, que ha sido publicado en Management Science, retrasar la salida del ebook no tiene un impacto positivo en las ventas de la edición en papel. Además, tiene un impacto negativo posterior en las propias ventas de libros electrónicos. Los editores, como apuntan en las conclusiones del estudio, temen que lanzar un título en formato electrónico y a un precio más bajo acabe canibalizando las ventas de libros impresos, lo que les lleva a retrasar su lanzamiento.

Los investigadores analizaron los datos de venta en Amazon de 182 libros de ficción y no ficción durante 20 semanas de 2010 y analizaron el comportamiento en ventas que lograron tanto los que se lanzaron de forma simultánea en papel y libro electrónico como los que esperaron para lanzar la versión Kindle. El retraso de esta versión electrónica fue de entre una y ocho semanas.

¿Cuáles fueron sus conclusiones? Los libros que tardaron en tener versiones electrónicas tuvieron unas ventas un 48,2% más bajas en ebook de las que lograban de media los libros que se vendían desde el primer momento de forma simultánea en los dos formatos. Sin embargo, el dato más sorprendente está en lo que ocurría con la versión en papel. Las ventas del libro físico no subían gracias al retraso de la versión digital.

Los datos eran ligeramente menos graves si el libro había tenido una muy amplia campaña de promoción y había logrado generar mucha conversación previa.

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...