J.R.R. Tolkien fue pionero en muchas cosas y una de ellas fue la de la creación de una lengua propia para los personajes de su novela más popular. Los elfos de El señor de los anillos tienen su propia lengua. Al fin y al cabo, Tolkien era filólogo y había sido profesor universitario de disciplinas como anglosajón (sí, el pre-inglés que se hablaba en la Alta Edad Media y que por supuesto hoy ya nadie habla). El escritor tenía un completo dominio de multitud de idiomas, así que no sólo pudo crear una nueva a medida para los personajes y hacerlo de forma que fuese linguísticamente lógica.

Los pasos para crear el idioma fueron paralelos a los que siguieron las lenguas naturales, aunque de una manera acelerada. Así Tolkien también hizo que las lenguas élficas variasen con el paso del tiempo y creasen palabras derivadas como sucedió, por ejemplo, en el caso del latín con las lenguas romances. Como explica en esta interesante lección del TED el lingüista John McWhorter, Tolkien añadió hasta irregularidades a los verbos para ser más realista.

De la escuela de Tolkien y de sus esfuerzos con el élfico, por así decirlo, salieron todas las lenguas artificiales creadas en la literatura y en el cine con posterioridad, como en el caso de Avatar o de Star Trek. 

Vía GalleryCat