verano

Ahora que se acerca el verano (o al menos eso nos dicen, en algunas ciudades del norte de España lo vemos como una promesa lejana y casi imposible), llega el momento de hacerse con una buena lista de lectura, un par de soportes cómodos para leer (quién dijo que no podías usar un flotador como herramienta para mantener tu cabeza erguida y leer) y un par de libros a prueba de arena. Porque posiblemente lo mejor de las vacaciones es la pila de libros que te puedes llevar contigo para leer.

Esta infografía de Oyster nos ayuda a conquistar las condiciones perfectas para la lectura veraniega (con bastante humor, eso sí). ¿Cómo leer en verano y no desfallecer en el intento? Lo primero es hacerse con un buen lugar de lectura, ya sea en la hierba o en la arena de la playa. Lo segundo, hacerse con un arsenal de comida y bebida. No solo tenemos que mantenernos hidratados mientras leemos, tampoco queremos tener que perder tiempo de lectura levantándonos para ir a buscar provisiones. Luego hay que buscar ropa cómoda y  librarse de los zapatos (¡es verano!).

Y por supuesto hay que hacerse con un buen libro: la clave de las lecturas de verano está – más que en la situación o en la intención  – en el libro que tienes entre las manos.

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leer en verano

 

Foto  seanmcgrath