Ya sé, ya sé, que los grandes escritores eran personas normales y corrientes. Pero qué queréis, una  a veces se imagina que para escribir así de bien hay que encerrarse en una biblioteca con libros muy gordos (y/o vivir sucesos traumáticos), así que me reconforta comprobar que ellos también sabían disfrutar de la vida. Porque ahora que por fin llegó el calor, pocas cosas hay mejores que ir a la playa (ir a la playa con un libro y un bocadillo de nocilla  para después del baño es una de ellas, sí).

Aquí tienes algunas fotos de escritores en bañador, preparados para tomar el sol y darse un chapuzón. ¡Qué alegría transmiten estas imágenes! ¡Qué bien que estemos en junio!