amelia earhart 1

“Por favor debes saber que soy consciente de los peligros, quiero hacerlo porque lo deseo. Las mujeres deben intentar hacer cosas como lo han hecho los hombres”, le escribía Amelia Earhart a su marido, George Putnam, en una de las muchas cartas que se enviaron, recordando que cuando los hombres habían fallado en sus intentos simplemente se habían convertido en un reto para otros. Teniendo en cuenta que Amelia Earhart escribía esto en plenos años 30, sus palabras resultan más llamativas y hacen que su figura se convierta en un elemento mucho más atractivo para quienes la vemos desde ahora. Y es que Amelia Earhart fue una pionera, una mujer adelantada a su tiempo tanto en su vida privada (aceptó casarse tras dejar claro que no creía en la fidelidad y que no iba a abandonar su carrera) como en su vida profesional (fue la primera mujer en conseguir algunos hitos de la aviación).

A todo ello se suma que, en vida, Amelia Earhart era muy, muy popular, una rutilante estrella de los años 20-30. Lo era en Estados Unidos (donde publicaba libros, como han hecho quienes se hacen famosos desde tiempos inmemoriales) y lo era en Europa. De hecho, decidida a descubrir si a Earhart la conocemos ahora gracias al misterio que rodea su muerte (desapareció en 1937 en el Pacífico y hay muchas teorías sobre lo que ocurrió) y a Hollywood y la prensa estadounidense o si ya era conocida en España en su época, me adentré en la (maravillosa y genial) Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España. Y allí me encontré a Amelia Earhart.

Los medios españoles de entonces no solo publicaban sus fotos y sus andanzas (y como, por ejemplo, cuando llegó a Reino Unido tras cruzar el Atlántico tuvo que pedir a la policía que contuviese a quienes acudieron en masa como curiosos) sino también los escándalos y las típicas noticias que se publican porque alguien interesa al público (como por ejemplo que su padre la desheredó en 1930: como titula un medio de entonces, ella era muy moderna pero su padre no tanto).

amelia earhart 2

Toda esta búsqueda sobre Amelia Earhart viene motivada por una novedad editorial. Dado que este año se cumple el 120 aniversario de su nacimiento, la muy especializada Macadán Libros (una editorial independiente “especializada en narrativa de motor” y que ya publicó también en su momento el muy fascinante recopilatorio de crónicas sobre la primera vuelta al mundo en zeppelín), acaba de publicar en castellano Por el placer de hacerlo, uno de los libros que Earhart publicó en vida y que se centra en sus propios vuelos y también en la historia de las mujeres en la aviación. Earhart no solo habla de ella misma y de sus experiencias hasta la fecha (la fecha es 1932, cuando lo publicó, cinco años antes de su desaparición), sino también de las mujeres que han sido pioneras en el mundo de la aviación (desde sus contemporáneas aviadoras a las pioneras de los globos aerostáticos en los siglos XVIII y XIX).

El libro tiene, por supuesto, esas deficiencias de los libros que son escritos aprovechando el momento (Earhart era muy popular y el libro fue uno más de los elementos para aprovechar su tirón y su fama), pero esas deficiencias se ven ahora como una parte más (y entrañable) de la propia publicación. Y, sobre todo, el libro es perfecto para adentrarse en la vida y obra de Amelia Earhart, que no solo fue pionera de la aviación sino también un referente inspirador para las mujeres de principios del siglo XX que buscaban encontrar su lugar.

Earhart fue maestra y fue enfermera durante la I Guerra Mundial en un hospital de Canadá, pero lo que realmente le interesó fueron los aviones y volar. A principios de los años 20, cuando era una universitaria en Nueva York, quería estudiar Medicina. Se fue a buscar universidad donde continuar sus estudios. “Pero, de alguna manera, antes de tomar contacto con las universidades de la Costa Oeste, quedé atrapada por la aviación”, escribe en Por el placer de hacerlo.  Se inscribió en clases de aviación, se sacó su licencia de vuelo y luego consiguió que su madre le comprase su primer avión.

Con esto hubiese sido como otra de las bastantes mujeres que estaban haciendo lo mismo entonces en Estados Unidos, pero tuvo un golpe de suerte. Fue escogida para ser la primera mujer en volar de una costa a otra del Atlántico (aunque en este viaje ella no pilotaba, sino que iba de acompañante). Ahí empezó su carrera como heroína popular, el frenesí mediático y la carrera de la Amelia Earhart que luego llegará hasta nosotros. Tras ese primer viaje se convertirá, entre otras muchas cosas, en la primera mujer en cruzar volando sola el Atlántico (y en la primera persona en volar dos veces el Atlántico), la primera en cruzar EEUU en autogiro o la primera en volar de una costa a otra de Estados Unidos. Iba camino de dar la vuelta al mundo cuando desapareció en 1937.

Las fotos son extraídas de los medios españoles de los años 20-30

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...