libros millennials

Los millennials están de moda: son el material de estudio de los especialistas de marketing, el rompedero de cabeza de los sociólogos y los protagonistas de todas esas historias truculentas sobre como todo va a desaperecer por culpa de su amor por las nuevas tecnologías. Los millennials son la penúltima generación en sumarse a la lista de generaciones en la que dividimos a la sociedad (digo la penúltima, porque medios y sociólogos han empezado ya a hablar de la Generación Z, los nacidos a partir de la mitad de los 90). Los millennials son los que nacieron en los 80 (y principios de los 90 y, para los que abren más la mano, hasta 2000) y son el grupo mayor de consumidores a los que se ha tenido que enfrentar el mercado. Valoran su felicidad (por eso no buscan tanto un trabajo en el que les paguen mucho dinero sino más bien sentirse realizados), son cosmpolitas y son super tecnófilos.

Y, según el último estudio del Pew Research sobre hábitos de consumo bibliotecarios, también son usuarios de las bibliotecas. El 98% de los menores de 30 años usa internet en Estados Unidos y el 90% de esos usuarios de internet usa redes sociales, pero aún así siguen señalando que no toda la información posible está en internet. Además, leen ligeramente por encima de los hábitos de lectura de los grupos poblacionales de edad más elevada (lo que desmonta el mito de que los jóvenes han abandonado la lectura). El 43% confiesa que lee cada día un poco de un libro en cualquier formato (una cifra más o menos similar a la media general). Las pautas de lectura diaria difieren ligeramente si se segmenta a los millennials por edad: los que más leen son los de 16 y 17 años, con un 46% señalando que lee cada día.

Sobre el total de lecturas, un 88% apunta que ha leído al menos un libro el año precedente (frente al 79% de los mayores de 30). La media de lectura anual es de diez libros. 

De forma general, los millennials van, según las conclusiones del Pew Research, tanto a la biblioteca como los grupos de más edad. El 50% ha usado una biblioteca en el año precedente, aunque desgraciadamente en general están menos concienciados que los demás grupos de edad sobre los problemas que puede suponer el cierre de una biblioteca. Solo el 19% considera que podría tener un impacto altamente negativo en  su familia o en ellos mismos (frente al 32% de los adultos de mayor edad) y solo el 51% cree que impactaría en la comunidad (frente al 67% en el caso de más edad).

Foto Mary(n_n)West