Shield-Nano-Side-Blue-Brown-RGB-HiRes

Acaba de terminar noviembre y con él ha finalizado el NaNoWriMo, el National Novel Writing Month, un mes en el que cualquiera puede enfrentarse al reto de escribir una novela (y conseguirlo). Como explican en su web, el 1 de noviembre los participantes deben comenzar una novela. El objetivo es haber escrito un mínimo de 50.000 palabras que conformen una novela (para que os hagáis una idea, unas 100 veces este artículo) cuando den las 11:59 de la noche del 30 de noviembre. Lo que quieren impulsar desde la organización es el «entusiasmo, la determinación y la fecha de cierre».

Detrás de la iniciativa está una organización sin ánimo de lucro estadounidense, que lleva organizando el evento desde hace 15 años. Cuando consigues terminar la novela, no hay un premio millonario esperando aunque sí la recompensa de haber finiquitado el trabajo y tener entre manos un texto acabado. Y también algunas ventajas y regalos virtuales, como certificados. Como todo el proceso de escritura se realiza desde un sistema diseñado para el NaNoWriMo, al terminar el propio sistema valida y certifica que se ha escrito una novela y que se ha hecho en el tiempo preciso. Este año, como señalaban en octubre, esperaban medio millón de participantes (incluido, atención, un escritor desde una de las bases científicas de la Antártida) aunque el número final de quienes han culminado la aventura, como señala la página hoy, son 309.731 novelistas.

Aunque la idea surgió en Estados Unidos y la web del NaNoWriMo está en inglés, cualquiera puede participar en la iniciativa. De hecho, en la lista de autores que han participado en el mes de la escritura y luego han conseguido publicar su obra, pueden encontrarse unos cuantos nombres en otros idiomas. Entre los nombres en inglés también están unos cuantos títulos de best sellers de los últimos años, como Sara Gruen y Agua para elefantes, Erin Morgenstern y El circo de la noche o la hoy en boca de todos por Eleanor& Park Rainbow Rowell con Fangirl.

La iniciativa parece fascinante y maravillosa, sobre todo cuando averiguas que no solo estos best sellers salieron de un mes de trabajo. Dostoevsky, Muriel Spark o Arthur Conan Doyle también escribieron en menos de un mes algunas de sus obras más populares, como explica la periodista del Telegraph que también ha intentando escribir una novela de 50.000 palabras en menos de un mes (y que deja claro que no es fácil, pero que merece la pena intentarlo).

El NaNoWriMo ya ha pasado, aunque siempre se puede esperar al año que viene para intentar conseguirlo. O empezar fuera de calendario un propio NaNoWriMo.