Todo lo que una tarde murió con las bicicletas¿Y qué tienen de bueno los cambios? Mírame. Treinta y cinco años. Sin trabajo, sin pareja, sin dinero, y otra vez en casa de mis padres porque no encuentro el modo de pagarme el piso de mierda. ¡Dime para qué cojones me ha servido todo lo que he hecho! Así se lamenta la protagonista de Todo lo que una tarde murió con las bicicletas, la última novela de Llucia Ramis, una de las escritoras de la última hornada de autores de las letras catalanas. Su protagonista, la narradora de la novela (una obra que tiene mucho de autoficción), acaba de volver a casa de sus padres, tras perder su trabajo, quedarse sin ingresos y se enfrenta a la habitación de infancia, donde no consigue acomodar todas sus cosas. “Diecisiete años viviendo fuera no caben en la habitación de tu infancia”.

Todo lo que una tarde murió con las bicicletas se vale del contexto actual para empujar a su protagonista a donde tiene que estar, aunque más que la crisis en sí, lo que fulmina a la protagonista es la sensación de que todo el trabajo hecho no ha servido para nada. “Hablamos de desengaño”, nos explica Llucia Ramis por correo electrónico cuando le preguntamos si estamos hablando de fracaso o de desencanto cuando la protagonista de la obra queja de su situación. “Sobre todo, del de nuestros padres, que creyeron en la Transición como en una religión y pensaron que si nos inculcaban unos valores sobre el mérito tendríamos, al menos, lo mismo que ellos. ¿Cuántas veces nos dijeron que debíamos ser libres e independientes?”, reflexiona. “Fueron creyentes y nosotros hemos sido crédulos. De repente descubrimos que hemos tenido una educación socialista en una economía liberal y todo se derrumba. Su frustración es más fuerte que la de nuestra generación: éramos su gran proyecto y viviremos peor que ellos”, añade, recordando que “nosotros nos espabilaremos” pero que la generación anterior quizá se seguirá preguntando “qué hicieron mal”.

_SAN7571 ByNPero Todo lo que una tarde murió con las bicicletas no es una novela sobre la crisis, es una novela sobre la familia. A la protagonista de la historia, volver al hogar familiar le permite aventurarse a redescubrir la historia familiar. Una historia que es, por otra parte, parecida a la de la familia de la propia Llucia Ramis, quien deja claro antes de empezar la novela que no estamos ante una autobiografía. “Es la historia de una familia que se parece mucho a la mía, en la que unos se ven reflejados en los otros, comparten un código, un lenguaje propio y así construyen su propia identidad. Como casi todas las familias”, nos dice. “El cambio de la relación entre padres e hijos a través de las generaciones, la relación entre nietos y abuelos, la educación represiva de unos y pedagógica de otros, eran un buen pretexto para hablar de la crisis: la social, la económica, la personal, la de valores”.

En el primer capítulo, la protagonista viaja a Asturias, para visitar la antigua casa familiar en Salinas, donde vivía la parte materna de su árbol genealógico, su familia belga que durante generaciones ha explotado una mina. “Podría decir que he venido a Salinas buscando respuestas, como en una novela romántica”, confiesa la narradora. “En realidad solo estoy aprovechando los precios de Ryanair y que el alojamiento es gratis para indagar en mis raíces, mera curiosidad”. Este primer capítulo es que el que abre la espita para adentrarse en la historia familiar, que llega de forma fragmentaria y no lineal (como al final ocurre cuando a uno le cuentan la historia de una familia) pero que no por ello hace al relato confuso. “Mi madre se preguntaba a quién podría interesarle, porque ya se sabía la historia de memoria”, nos responde Llucia Ramis cuando le preguntamos cómo se tomó su familia que usase la historia familiar como material literario. “A mi abuela belga no acabó de gustarle, considera que hago un retrato muy duro de ella. Pero eso es porque la estoy convirtiendo en personaje, me centro en unos rasgos determinados y los exagero para darle fuerza”. Y añade: “Lo mismo pasa con la historia: la altero como se alteran todas las narraciones, por eso digo que no es una autobiografía. A fin de cuentas, la ficción es una esquematización de la realidad, que es tan compleja que resulta inenarrable”.

Ramis no es sólo la autora de esta poética historia familiar sino también la responsable de su traducción al castellano. “Soy bilingüe, y más que una traducción, me planteé reescribir el libro porque no escribo igual en castellano que en catalán. En catalán utilizo más adjetivos y un lenguaje más poético, y eso en castellano habría sonado pomposo y cursi”, nos explica cuando le preguntamos porqué ha decidido realizar ella misma la traducción. “Creo que el lenguaje es muy importante en todas las novelas. Pero en este caso, también quería conservar mi voz. Y eso difícilmente podrá hacerlo otro por ti”, añade.

*Todo lo que una tarde murió con las bicicletas ha sido publicado en castellano por Libros del Asteroide

Fotos |  kaktuslampan (portada) | Santi Gogolludo, cortersía de Libros del Asteroide (retrato autora)

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