biblioteca cabina

Las cabinas telefónicas siguen ocupando – parte – de las calles. En España, la normativa del servicio universal (que por ahora cumple Movistar) obliga a que una operadora siga manteniendo un mínimo de teléfonos públicos. Sin embargo, el uso de las cabinas (piensa simplemente en la última vez que usaste una) ha ido decreciendo en los últimos años. Por eso, ¿qué se puede hacer con esas cabinas que ya – nadie – usa? Diferentes iniciativas han ido reconvirtiendo las cabinas, en puntos de carga para el móvil, en galerías de arte (mini) o incluso ¡en acuarios! . Las cabinas de teléfono, como espacios cerrados y cubiertos, son también lugares estupendos para hacer mini bibliotecas, como la que se inaugurará en Lisboa el próximo Día del Libro.

Lisboa es una de las mejores ciudades de Europa, lo cual es una afirmación plenamente subjetiva basada en la belleza de la capital portuguesa y en sus iniciativas que queremos copiar (como esta cabaña-biblioteca o la recuperación de las tertulias literarias de café). Y a la lista de cosas que harán que Lisboa sea también una de vuestras ciudades favoritas se suma ahora esta cabina biblioteca. La biblioteca es una iniciativa de Movimento Comerciantes Avenida Guerra Junqueiro, Praça de Londres e Avenida de Roma, la asociación de comerciantes de una zona de la ciudad, y está apoyada por Portugal Telecom, la operadora de telecomunicaciones de mayor tamaño de Portugal (y el antiguo monopolio teleco, como era Telefónica en España).

Participar será muy sencillo. El usuario de la biblioteca solo tendrá que ir a la cabina, coger el libro que le apetezca y escribir su nombre en un papel, como explica en el suplemento Fugas del lisboeta Público. Eso sí, toda salida tiene que ser compensada con una entrada así que al coger un libro hay que dejar otro.

No es la primera vez que una cabina telefónica lusa es reconvertida. El año pasado, una cabina de Portugal Telecom (gracias a la operadora y a varios organismos públicos) se convirtió en una mini biblioteca en Barcelinhos. La cabina estaba además – lo que añade el punto ubicación propicia para leer – en unos jardines al lado de un río.

Foto Barcelinhos