Telegrafo - Wired Love

P0co se sabe de Ella Cheever Thayer. Su perfil en la Wikipedia es escaso y si se busca a la autora en Google lo único que aparece son múltiples referencias a una de sus novelas (y sin mucha más información que un link de descarga) y páginas que han copiado su perfil de la famosa enciclopedia online. Por no haber, no hay ni resultados realmente relevantes en Google Imágenes. Y sin embargo Ella Cheever Thayer se ha convertido en una suerte de escritora viral en los últimos días, apareciendo su nombre en varios medios de comunicación en inglés (tanto de Reino Unido como de Estados Unidos) gracias a un sorprendente redescubrimiento. Su novela Wired Love no es más que una obra sobre el amor en los tiempos de internet… pero escrita en 1880. 

Ella Cheever Thayer nació en 1849 y trabajó como telegrafista en el Brunswick Hotel, en Boston. La profesión de telegrafista era una de las pocas profesiones que las mujeres podían desempeñar en la época (telegrafistas primero, luego telefonistas: las nuevas formas de comunicación hicieron mucho por la liberación de la mujer y la posibilidad de tener un trabajo). Con el paso del tiempo se convirtió en escritora, escribiendo una drama sufragista, relatos breves y una novela Wired Love, A Romance of Dots and Dashes (Amor por cable, un romance de puntos y rayas) que en la época se convirtió en un best seller (según la Wikipedia estuvo en las listas de más vendidos durante diez años).

Wired Love aprovecha muchos de los conocimientos de Ella Cheever Thayer como telegrafista para narrar una historia de amor (tampoco es que la obra sea una novela de denuncia o una historia muy compleja) entre dos telegrafistas que no se conocen. Posiblemente, las circunstancias que empujan a la protagonista a trabajar como telegrafista y las condiciones en las que vive digan mucho de la propia Ella Cheever Thayer. Nathalie Rogers, Nattie (para su desgracia, ya que cree que es un diminutivo mediocre), es una telegrafista de una ciudad indeterminada. Su padre murió hace unos años y ella comprende que no puede ser una carga para su madre, que tiene que criar todavía a sus hermanos. Cuando empieza la novela tiene 19 años, vive en las habitaciones que le alquila una solterona repelente y está un poco aburrida de la vida que lleva, porque sabe que tiene talento para hacer algo mejor (ser escritora, sólo le falta el empuje). Un día conoce en la red a C. (los telegrafistas firman sus mensajes con sus iniciales), con quien empieza una charla por telégrafo en los ratos muertos y por quien pronto desarrolla interés. Sabe que C. es Clem, un telegrafista, pero no sabe cómo es (aunque por supuesto se lo imagina y fantasea con como podría ser) y que está en una ciudad de su misma red.

Los romances telegráficos no eran tan raros. Muchos eran los que empezaban a tontear en la red (aunque el telégrafo no era internet y cualquiera que estuviese en la red podía interceptar sus mensajes) y acababan casándose (que es para lo que sirve  al fin y al cabo el tonteo en el siglo XIX). Como ahora se comenta y se escribe sobre esos amores que empiezan en internet (y todos sus problemas), también entonces se escribía sobre estos amores de telégrafo.

Aunque Wired Love fue muy popular en la época, la novela había caído en el olvido. Las obras de  Ella Cheever Thayer están ya en el dominio público, porque sus derechos de autor han expirado, así que algunos lectores ya se habían tropezado con ella (como demuestran los comentarios sobre el ebook en Amazon.com, que se remontan a 2010). Uno de ellos fue el blogger Clive Thompson, que estaba investigando sobre los libros del siglo XIX que viven una segunda existencia gracias al ebook y tropezó con la historia, quedándose fascinado con su modernidad. «Es todo bastante moderno», escribe en el post que ha marcado el renacimiento de la obra. «Wired Love anticipa todo lo que vivimos hoy en día online, el cortejo vía iPhone». «El libro tiene 130 años, pero podría haber sido escrito la semana pasada», concluye. 

Tras el post de Thompson, varios medios se lanzaron a analizar la obra, que tiene episodios de sexting (en fin, ahí le han echado mucha imaginación… la obra no deja de ser victoriana), de cathfishing (un término de moda gracias al documental Catfish, reconvertido en una serie en la MTV, que enfrenta en el mundo real a quienes sólo se conocen en la red… con terribles consecuencias) y mucho mensaje corto. Y así Wired Love ha vuelto a estar momentáneamente de moda (aunque como apunta una blogger da material para una película). La novela se puede descargar gratuitamente como ebook en ProjectGutenberg, en iTunes o en Amazon. Es bastante corta y da para una lectura de tarde entretenida.

Foto | Wikimedia Commons

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