Igual que cada año se entregan los premios Nobel en diferentes disciplinas (y que protagonizaron con el anuncio de los ganadores la actualidad informativa la semana pasada, excepto en el caso del Premio Nobel de Literatura, que este año no se entregará), también se dan cada año – y desde los 90 – los Ig Nobel, los premios Nobel alternativos que tienen una vertiente paródica. Como ocurre con los Oscar y los Razzies, los primeros en serio y los segundo nada en serio, los Ig Nobel no premian exactamente la excelencia. Según su propia definición premian a aquellos trabajos que “primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar”.

La lista de premiados no va paralela a la de premiados en los Nobel. Las categorías no se corresponden cada año de forma exacta a lo que entregan en los otros premios. Los premios Nobel tienen una lista de terrenos que se llevan los galardones y que se repiten cada año. Los Ig Nobel, por el contrario, van cambiando y también dan cabida a materias que no son de Nobel.

Aun así, en muchos años han dado un premio literario y han galardonado a lo mejor en ‘literatura’ alternativa. Hemos peinado sus listas de premiados para encontrar a quienes se han llevado el que ellos llaman premio de Literatura a lo largo de los años.

2018: Thea Blackler, Rafael Gomez, Vesna Popovic y M. Helen Thompson “por documentar que la mayoría de la gente que usa productos complicados no lee los manuales de instrucciones”

2016:  Fredrik Sjöberg, por En Flugsamlares Vag, la trilogía autobiográfica en la que habla de “los placeres de recoger moscas que están muertas y moscas que aún lo están”.

2015: Mark Dingemanse, Francisco Torreira y  Nick J. Enfield por descubrir que la palabra “huh?” existe en todas las lenguas humanas “y por no estar completamente seguros de por qué”.

2012: La US Government General Accountability Office (oficina general de contabilidad del gobierno de EEUU) “por publicar una investigación sobre las investigaciones sobre las investigaciones que recomiendan la preparación de una investigación sobre una investigación sobre investigaciones sobre investigaciones”

2011: John Perry, por su Teoría de la Procrastinación Estructurada (trabaja en algo importante para evitar trabajar en algo más importante).

2009: La policía de Irlanda, por “escribir y presentar más de cincuenta multas de tráfico al más frecuente infractor del tráfico en el país”. Se llamaba Prawo Jazdy y su nombre en polaco significa carné de conducir.

2008: David Sims, por su trabajo You Bastard: A Narrative Exploration of the Experience of Indignation within Organizations, un estudio sobre la exploración de la experiencia de la indignación dentro de las empresas.

2007: Glenda Browne, por un estudio sobre la palabra ‘the’ (el) y los problemas que genera en el orden alfabético.

2006: Daniel Oppenheimer, por Consequences of Erudite Vernacular Utilized Irrespective of Necessity: Problems with Using Long Words Needlessly. Vamos, un estudio sobre las consecuencias de que los ‘sabios’ usen palabras largas sin necesitarlas.

2005: Los “emprendedores de internet de Nigeria” por su trabajo en la creación “arriesgadas series de historias cortas” que presentaron “a millones de lectores un reparto de ricos caracteres” como “General Sani Abacha, Mrs. Mariam Sanni Abacha, Barrister Jon A Mbeki Esq.” que necesitan la ayuda de otros para acceder a un dinero que quieren compartir con quienes le ayuden.

2004: The American Nudist Research Library, por preservar la historia del nudismo “para que todo el mundo pueda verla”.

2003:  John Trinkaus, por escribir “más de 80 detallados artículos académicos sobre las cosas que le molestaban” (y reunir los datos para ello).

2002: Vicki Silvers Gier y David S. Kreiner, sobre cómo afecta el subrayado previo de los libros a la comprensión lectora.

2001: John Richards por fundar The Apostrophe Protection Society, que intenta proteger y promover la diferencia (en inglés) entre el plural y el posesivo.

2000: Jasmuheen, por su libro Living on Light, en el que defiende “que aunque alguna gente coma comida en realidad no la necesitan”.

1999: The British Standards Institution por una guía de seis páginas sobre cómo hacer la taza de té perfecta.

1998: Dr. Mara Sidoli, por Farting as a Defence Against Unspeakable Dread, un artículo académico sobre como tirarse un pedo puede ser un mecanismo ante el pavor.

1997: Doron Witztum, Eliyahu Rips, Yoav Rosenberg y Michael Drosnin por descubrir un código secreto en la Biblia.

1996: Los editores de la revista Social Text, “por publicar una investigación que no entendía, que el autor dijo que no tenía sentido y que aseguraba que la realidad no existe”.

1995: David B. Busch y James R. Starling, por una investigación sobre la aparición de “objetos extraños” en el recto en la literatura.

1994: L. Ron Hubbard, por el libro Dianetics.

1993:  Eric Topol, R. Califf, F. Van de Werf, P. W. Armstrong y 972 más por publicar un artículo académico de investigación médica que tieene 100 veces más autores que páginas.

1992: Yuri Struchkov, por firmar 948 artículos científicos entre 1981 y 1990, lo que da una media de trabajo de un artículo cada 3,9 días.

1991: Erich von Daniken, por su obra Chariots of the Gods en la que habla de cómo astronautas del espacio exterior influyeron en la civilización humana.

En 2007 también hubo un IG Nobel de Lingüística para Juan Manuel Toro, Josep B. Trobalon y Núria Sebastián-Gallés por una investigación que demostraba que los ratones en ocasiones no pueden diferenciar a un hablante hablando japonés al revés que a uno que habla holandés al revés.

Foto Pixabay

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