Cubierta de Alfonso Ponce de León, 1931

Cubierta de Alfonso Ponce de León, 1931

Cuando a principios del siglo XX empezaron a venderse en España las colecciones de novela corta que se convertirían en un gran bombazo de ventas, lo hicieron usando tres armas principales. Eran textos cortos y manejables, se vendían baratos en espacios de fácil acceso (como quioscos) y tenían cubiertas llamativas y cuidadas. Captaban la atención de los lectores-consumidores y los seducían.

Pero estos libros no eran una especie de excepción en medio del universo literario español del momento. La industria editorial estaba en un momento de interesante dinamismo y el diseño de libros formó parte de esas dinámicas. Una exposición en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid hasta el próximo 5 de mayo, recupera ahora ese trabajo visual que realizaron hace ahora más o menos un siglo diferentes agentes de la industria del libro.

Cubierta de Francisco Rivero Gil, témpera sobre papel

Cubierta de Francisco Rivero Gil, témpera sobre papel

La Seducción del Libro. Cubiertas de vanguardia en España 1915-1936, comisariada por Alicia García Medina, se adentra en las cubiertas vanguardistas que empezaron a mostrar los libros durante el período. Como explican en la nota de prensa de presentación de la muestra, quieren reivindicar no solo el trabajo de los artistas que las produjeron sino también el papel de las editoriales que supieron ver la necesidad de hacer un esfuerzo en cómo presentaban los libros.

“La exposición no solamente es reivindicativa. También es reflexiva porque nos hace pensar y meditar sobre temas candentes todavía a día de hoy, ochenta años después”, comentaba en la nota de prensa de presentación Alicia García Medina.

 

Cubierta de Ramón Puyol

Cubierta de Ramón Puyol

Durante los años que abarca la exposición, los artistas empezaron a considerar como un escaparate valioso más para el arte nuevos espacios, como es el caso de las cubiertas de los libros, al tiempo que comenzaron a interesarse por los movimientos de vanguardia. Los libros eran un espacio más para la renovación artística y para romper las fronteras de lo que era “habitual”.

Cubierta de Luis Bagaría, 1931

Cubierta de Luis Bagaría, 1931

Además de con las ilustraciones, los diseñadores responsables de estas cubiertas también jugaban con las formas geométricas, la tipografía o nuevos formatos como los fotomontajes.

Cubierta de Ramón Puyol de 1931

Cubierta de Ramón Puyol de 1931

Cubierta de Francisco Rivero Gil

Cubierta de Francisco Rivero Gil

 

Imágenes | Biblioteca Nacional de España

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