El jugador es una de las novelas de Fiódor Dostoievski, aunque no es la primera que viene a la mente del lector cuando se piensa en su obra completa. Todos pensamos rápidamente en Crimen y Castigo o Los hermanos Karamazov. Sin embargo, la novela es una de las que tiene una historia más interesante: es uno de esos libros escritos en tiempo record. Dostoievski tenía muy poco tiempo para escribirla, porque si no la entregaba a su editor antes de un día concreto perdería todos los derechos de sus obras. La escribió en 26 días, mientras trabajaba en Crimen y Castigo, ayudado por una estenógrafa, Anna Grigórievna Snítkina, de la que se enamoraría en el proceso.

La historia, escrita a toda prisa, no es sin embargo una novela menor y sigue ni más ni menos que la adición al juego de su protagonista… que lo perdía todo en las mesas de juego como el propio Dostoievski. El texto se presta por tanto a muchas cosas (no es además tan extenso como otras novelas del escritor) como por ejemplo a ser editado en ediciones ilustradas. Eso es lo que acaba de hacer Sexto Piso, que ha recuperado la obra en una edición, El Jugador, ilustrada por Efealcuadrado.

Las ilustraciones son de Raquel Fernández, Efealcuadrado, que según explican en la presentación del libro desde la editorial «acentúan el ambiente hipócrita y hostil de la novela». Las ilustraciones quieren captar «las vidas desesperanzadas» y los complejos estados de ánimo de los protagonistas de la historia.

Imágenes: cortesía de la editorial y Efealcuadrado