la pandilla de asakusaAsakusa, el barrio de Tokio protagonista de la narración de Kawabata vive su mejor momento durante los años previos a la II Guerra Mundial. Tras el conflicto bélico, el barrio de la antigua Edo, pasará a formar parte del recuerdo.

Ambientada en 1930, La pandilla de Asakusa ’, es un texto particular en su forma y contenido. Si el lector espera encontrar una novela con principio, nudo y desenlace, este no es el caso. Kawabata cuenta las historias mientras nos lleva de paseo por el barrio, observando a los vagabundos, las chicas, los miembros de la Pandilla Escarlata… Las historias presentes se entremezclan con los recuerdos del pasado y con las descripciones de un barrio que vive su apogeo. Los teatros, la ópera, los restaurantes, los parques y santuarios… componen un paisaje tan atractivo como las personas que vagabundean por él. El resultado de este mosaico narrativo es intencionadamente confuso, tal como se nos advierte en un prefacio que es más que necesario leer.

El paisaje de Asakusa está habitado por gentes de muy diversa índole. Conoceremos un poco más de cerca a la joven Yumiko que, obsesionada por la trágica historia de amor de su hermana, se acercará al que fue el amante de esta en el pasado, intentando cerrar un círculo y resolver lo que para ella continúa pendiente.

El río Sumida, como eje alrededor del cual se organiza Asakusa, será punto de encuentro de unos y otros. Un paseo por el puente Kototoi, subir a la Torre del Metro o disfrutar del erotismo de los espectáculos que ofrece el Casino Follies… son algunos de los atractivos de un barrio cargado de vitalidad, en el que los placeres están al alcance de la mano. Kawabata se convierte en nuestro cicerone particular y la clave para disfrutar del paseo es dejarse llevar por cada lugar, asumiendo que la ruta no está fijada de antemano y que, durante nuestra visita, las interrupciones son inevitables.

Una buena definición de Asakusa sería esta que podemos encontrar en el texto: “… en el fondo, Asakusa es como un espécimen del Insectario, es decir, algo totalmente alejado del mundo de hoy en día, como una isla remota o una aldea de África liderada por un jefe, imbuido de una red de códigos pertenecientes a una larga tradición”.

Yasunari Kawabata (1899-1972), obtuvo el Nobel de Literatura en 1968. Escritor de cuentos, artículos y novelas, eskawabata uno de los autores más importantes de Japón. Su obra es de sobra conocida fuera de su país natal. ‘La casa de las bellas durmientes’, ‘País de nieve’, ‘Mil grullas’… son solo algunas de las muchas obras que podemos disfrutar del autor de Osaka.

Seix Barral publica este texto del nobel japonés, para amantes de la literatura nipona. Un glosario muy didáctico acompaña la edición, que también cuenta con un prefacio y un epílogo interesantes. Solo se echa de menos que la traducción no sea directa del japonés. Una propuesta diferente.