the vanishing game

¿Hasta dónde puede llegar el uso por parte de los negocio de la literatura para hacer caja y sobre todo para darse a conocer? El product placement en libros no es en realidad algo nuevo. En los últimos años, y sobre todo en los libros anglosajones, se han incluido muchas acciones comerciales. Bulgari pagó hacer unos años una cantidad que nunca se llegó a saber a Fay Weldon por el product placement de su marca en una novela que se tituló  The Bulgari Connection y muchos otros autores hicieron menciones a marcas o marcas aprovecharon el tirón de la llegada al mercado de un libro para hablar de su producto. Al fin y al cabo se dice que incluso Charles Dickens recibió un cheque para incluir una mención positiva a unas píldoras en uno de sus libros (el escritor rechazó la idea).

Pero ¿qué pasaría si lo que fuese publicidad no fuesen las menciones que aparecen en el libro si no todo el libro en si mismo? Eso es lo que se está empezando a probar ahora mismo. Los próximos anuncios serán ebooks.

La idea no es ciencia ficción y está ya en pleno funcionamiento, de hecho. Amazon acaba de anunciar en un evento de negocios su lanzamiento. Amazon abrirá la plataforma Kindle a las marcas, que podrán publicar contenidos de marca directamente como ebooks que cualquier lector podrá descargar. Una de las primeras marcas que ha participado es Land Rover, que encargó al escritor William Boyd que escribiese una historia acorde con el producto, como publica The Drum.

Si queréis ver de qué va (o cómo se hace un anuncio con un ebook) no tendréis más que ir a Amazon y descargaros The Vanishing Game) Por supuesto, el ebook es gratuito. E igualmente por supuesto el libro tiene como protagonista al coche. Un actor sin suerte y un Land Rover Defender tienen que lanzarse en un viaje para hacer una entrega que parece inocua. Pero no lo es (o eso nos dicen).

Ahora mismo el ebook es, curiosamente, el número 17 de los ebooks en inglés de Acción y Aventura y el 45 de Policíaca, negra y suspense en descargas en Amazon España.

El libro es realmente una historia, asegura uno de los directivos de Amazon, y no publicidad sin más, pero lo cierto es que el formato no deja de resultar un tanto sorprendente.