ebook readers

Leer en un ereader tiene muchos puntos positivos. El primero es que puedes llevar muchos libros en un dispositivo más ligero que muchos libros de bolsillo. El segundo es que cuando viajas eliminas peso y puedes, incluso en un vuelo de Ryanair con su minúscula maleta de equipaje de mano, llevar tochos del grosor de El Quijote. ¿Cuál es el principal inconveniente? Cada vez que aterrizas o despegas, un amable tripulante de cabina viene a obligarte a apagar el dispositivo. Poco importa que hayas llegado al emocionante final. Poco importa que sea el momento álgido de la trama. O que tengas que leer el libro en cuestión para una fecha concreta. No queda más remedio que pulsar el botón que convierte la pantalla en un dibujo.

Pero eso se va a acabar, porque la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) ha anunciado que va a lanzar una recomendación para cambiar esa tiranía del apagado de dispositivos electrónicos. Siempre que el dispositivo esté en modo vuelo o modo avión, el viajero podrá seguir haciendo uso de su ereader durante el despegue, el aterrizaje y el tiempo en pista. Es decir, se podrá leer de forma electrónica durante todo el tiempo de vuelo. La recomendación se aplicará a todos los dispositivos electrónicos, así que tabletas o smartphones también podrán seguir operativos (siempre, también, en modo vuelo).

Todas las aerolíneas de Europa podrán acogerse a este cambio normativo, aunque queda en sus manos la decisión final de permitir – o no – que los viajeros sigan empleando sus terminales. En Estados Unidos, el cambio se produjo hace unas semanas, cuando el organismo que regula la seguridad aérea anunció que habían relajado sus normas de control de uso de terminales a bordo del avión.

Desde la EASA, ya anuncian que este es solo un primer paso. Su idea final es llegar a permitir el uso de los teléfonos móviles a bordo del avión, lo que permitiría hacer  llamadas.  Mientras ese momento llega (y los aviones comiencen a parecerse a los trenes de larga distancia en los que hay quienes aprovechan los momentos de aburrimiento para llamar a toda la familia), disfrutemos de los minutos de vuelo para leer ya sin interrupciones.