antartida

Hay muchas residencias de escritores en el mundo, aunque ninguna tan interesante y tan exótica como esta. La Antártida, el continente helado en el que solo viven pingüinos y científicos en bases… científicas, acoge a su primera poeta en residencia. Se llama Jynne Dilling Martin y además de poeta es directiva en Riverhead, una de las divisiones de Penguin. Dilling Martin es una enamorada de la Antártida desde que era niña, cuando empezó a ahorrar para poder viajar al continente (y no, no es tan fácil) y, cuando se hizo adulta, la casualidad hizo que se sentase en una boda al lado de un científico que la convenció para que se presentase al programa Antarctic Artists & Writers Program, una iniciativa de la National Science Foundation estadounidense que envía  a un artista (a alguien del campo de las Humanidades) al continente helado.

Hasta ahora habían viajado pintores, escritores de narrativa, fotógrafos, escultores, artistas gráficos o cineastas. La poetisa se presentó en 2010 y consiguió ser seleccionada. «Me habría presentado durante toda mi vida hasta conseguirlo», confiesa sin embargo a FastCompany  Jynne Dilling Martin. La escritora estará durante mes y medio en la Antártida, observando el trabajo de los científicos y conviviendo con ellos en la McMurdo Station. En su caso, esta experiencia será la base de su poesía: contará en sus poemas el trabajo que hacen los científicos.

Dilling Martin, como era de esperar de la época de las redes sociales, está contando su experiencia en Tumblr, donde ya ha empezado a narrar el comienzo de su viaje (cinco días de viaje, tres continentes, 4 aviones). En su equipaje, lleva, por ejemplo, un libro recomendado por cada uno de los científicos de la estación para leer durante su estancia. La poetisa lleva también comida enlatada (es vegetariana y para mantener su régimen alimenticio en la Antártida es mejor jugar sobre seguro), una botella de bourbon, unas gafas de sol de alta tecnología, un aparato fascinante que te permite hacer pis en cualquier lugar y dardos para los científicos. Además, en la última parada en Nueva Zelanda, le darán la ropa a prueba de temperaturas polares que tendrá que vestir durante su estancia en la Antártida.

(El plazo para la próxima residencia en la Antártida está abierto) 

Foto |  US Embassy New Zealand