alta fidelidadLa semana pasada una amiga me pidió que le recomendara un libro. Algo entretenido, fácil de leer, para pasar un buen rato. Y lo tuve claro:Alta fidelidad‘ de Nick Hornby. No es que se trate de un libro hilarante (aunque tiene al menos un par de momentos que sí lo son), pero el protagonista y narrador es (además de un fracasado) alguien con mucho sentido del humor, que se pasa el libro hiperanalizando su vida de treinteañero contemporáneo, perdido, obsesionado con la música, sin habilidades para las relaciones amorosas y un  poco (bastante) peter pan. Podría ser deprimente, pero la ironía salvará al mundo.

«Nos reímos los dos de buena gana. Quién sabe: si me sigo riendo, a lo mejor logro posponer el momento de la verdad. Marie me dice que yo le había parecido muy mono, palabra que previamente nadie había utilizado en relación conmigo, y enternecedor, con lo cual me parece entender que soy callado y que siempre tengo un cierto aire de estar vagamente molesto. Yo le digo que ella me parece guapísima, cosa que más o menos es cierta, y que tiene talento, de lo cual estoy totalmente convencido. Y así hablamos un buen rato, felicitándonos mutuamente por nuestra buena suerte y nuestro buen gusto, que es como siempre suelen transcurrir esta clase de conversaciones después del beso y antes del sexo, según mi propia experiencia. Y me siento agradecido por todas y cada una de las banales palabras que nos decimos , porque me dan más tiempo».