Gabriel García MarqueTodos los periódicos llevan hoy en su portada la noticia del fallecimiento de quien ha sido uno de los escritores más influyentes de las letras en español del siglo XX y premio Nobel de Literatura en 1982: Gabriel García Márquez, el escritor colombiano que fue uno de los padres del boom latinoamericano de hace un par de décadas, falleció ayer en México DF.  Y como la mejor forma de homenaje es leer uno de sus libros, hoy os recomendamos su obra más célebre Cien años de soledad , nuestro libro de la semana.

«Muchos años después,  frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en la que su padre le llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaban su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, con barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta demostración de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes metálicos, y todo el mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo aparecían en desbandada turbulenta detrás de los fierros mágicos de Melquíades.»

Foto | Wikipedia