Diario de una dama de provinciasE.M. Delafield firmaba en 1929 las primeras columnas que luego formaron Diario de una dama de provincias, el divertido relato (y sobre el que os hablaremos con más detalle en unos cuantos días) sobre las desventuras de la vida cotidiana de una mujer moderna que vive en el campo con su – silencioso – marido y sus dos – nada silenciosos – hijos. La bisabuela de Bridget Jones demuestra que muchos de los temas que abordó luego la chick lit ya existían hace muchos años.

«13 de noviembre. Una prolongada discusión con Vicky sobre si existe o no una localidad a la que ella se refiere como «el Averno» me lleva a una reflexión que , aunque interesante, me llena de desconcierto. Decidida a ser una madre moderna, le digo que un lugar así nunca ha existido ni existirá. Vicky mantiene que sí y me remite a la Biblia. Me siento más moderna que nunca y le digo que las teorías del castigo eterno se inventaron para asustar a la gente. Vicky contesta indignada que a ella no le asustan en lo más mínimo, que le gusta pensar en el Averno. Tengo la sensación de que hemos llegado a un callejón sin salida y me limito a dejarla con ese singular método suyo para entretenerse.

(Duda: ¿Se rebelarán los chicos modernos contra su modernidad? Y de ser así, ¿qué forma adoptará la reacción de los padres modernos?)»