Ana Frank

Esta semana, Ana Frank ha sido noticia. Esta semana se cumplía el 70 aniversario de su muerte (o más bien se conmemoraba: los historiadores no tienen  muy claro cuándo exactamente murió Ana Frank, solo que lo hizo unos días antes de que el campo de concentración de Bergen-Belsen fuese liberado en abril de 1945. Hay quienes dicen que murió en marzo, otros apuntan a febrero) y se ha recuperado su biografía en artículos y también en redes sociales. El Anne Frank Trust UK lanzó una campaña en social media usando el hashtag  #notsilent, en el que invitaba a la gente a subir vídeos leyendo durante un minuto un fragmento de su diario (que es una forma bastante más interesante y llamativa que los habituales minutos de silencio).

«Podríamos haber tenido un minuto de silencio para marcar la muerte de Ana Fran pero no es apropiado», explica la directora ejecutiva de la organización, Gillian Walnes, a Reuters. «Ana Frank no puede ser silenciada. Su voz ha resonado a través de las generaciones durante los 70 años que han pasado desde que murió y ha inspirado a la gente a realmente hablar en su memoria y a hacer del mundo algo mejor».

Esta semana, por tanto, no parecía muy complicado escoger cuál iba a ser el libro de la semana.

«12 de junio de 1942.

Espero poder confiártelo todo como aún no he podido hacer con nadie y espero que seas para mí un gran apoyo.

28 de septiembre de 1942 (Añadido)

Hasta ahora has sido para mí un gran apoyo, y también Kitty, a quien escribo regularmente. Esta manera de escribir en mi diario me agrada mucho más y ahora me cuesta esperar cada vez a que llegue el momento para sentarme a escribir en ti.

¡Estoy tan contenta de haberte traído conmigo!

Domingo, 14 de junio de 1942.

Lo mejor será que empiece desde el momento en el que te recibí, o sea, cuando te vi en la mesa de los regalos de cumpleaños (porque también presencié el momento de la compra, pero eso no cuenta).»