GalvestonGalveston‘ es la fantástica novela de Nic Pizzolatto (el creador de la también fantástica ‘True Detective’) de la que ya hablamos largo y tendido. Una clásica novela negra americana, con un tipo duro como protagonista, pero que también esconde un (grande o pequeño) corazón. Una historia triste, desesperanzadora, porque desde la primera página sabes que hay personajes que nunca van a ganar. Pero también un texto evocador, hipnótico y lleno de fuerza.

Y como siempre, para muestra un botón.

«Cuando regresábamos al motel me fue imposible evitar quedarme rezagado y contemplarla con ese bañador desde detrás, pero creo que no hubiese sido capaz de tocarla.

Comimos, ya por la tarde, gambas fritas y bocadillos de ostras rebozadas, y después las llevé a la zona de ocio que había junto a los muelles. Jugaron a los topos locos, al comecocos y a lanzar aros. Mientras, yo me paseaba por el muelle, pero sin perderlas de vista.

A lo largo del muelle había algunos negros sentados con cañas de pescar y abajo, en la playa, se veía un bote de remos boca abajo. Tenía un agujero, a través del cual me llegaron los maullidos de un gato mientras observaba los miles de boletos de tómbola de color escarlata que había esparcidos por la arena.

Más tarde, por la noche, vimos una película por la tele, creo recordar que de Richard Boone, y cuando las dejé parecían cansadas y contentas, y me di cuenta de que eso me hacía sentir bien.

De vuelta en mi habitación, seguía contento por cómo las había dejado en su cuarto».