jane EyreYa sabéis que aquí somos muy fans de ‘Jane Eyre‘, y que ya hace tiempo dimos unas cuantas razones por las que tú también deberías serlo. Y es se trata, en nuestra opinión, de un libro infravalorado por mucha gente que ya antes de leerlo piensa que será ñoño o pasado de moda. ¡Y no lo es! Es una intensa bildungsroman que habla de los esfuerzos de una persona por mantenerse fiel a sí misma.

Pero para que lo comprobéis por vosotros mismos (si aún queda alguien que no lo haya leído) esta semana es nuestro libro recomendado, que ya le iba tocando.

«Al pasar junto a Miss Temple la oí cuchichear:

–No tengas miedo, Jane. Has roto la pizarra por casualidad. No te castigarán.

Pero aquellas palabras no me tranquilizaron. «Dentro de un minuto, todas me tendrán por una despreciable hipócrita», pensaba yo.

Y un impulso de ira contra Mrs. Reed, Mr. Brocklehurst y demás enemigos míos se levantaba en mi corazón. Yo no era Helen Burns.

–Póngala en ese asiento –dijo Brocklehurst señalando uno muy alto del que acababa de levantarse una instructora.

Me colocó allí no sé quién: yo no estaba para reparar en detalles. Sólo noté que mi cara estaba a la altura de la nariz de Mr. Brocklehurst, que él estaba a una yarda de distancia de mí y que detrás se agrupaba un torbellino de sedas, terciopelos, pelos y plumas de animales exóticos. Mr. Brocklehurst se volvió a su familia.

–¿Veis –dijo–: ven ustedes, Miss Temple, profesoras y alumnas, esta niña?

Era evidente que sí, porque yo sentía fijas en mí todas las miradas.

–Ya ven ustedes lo pequeña que es y también que tiene la apariencia de una niña como otra cualquiera. Dios, en su bondad, le ha dado el aspecto de todos nosotros, sin que signo alguno exterior delate su verdadero carácter. ¿Quién pensaría que el Enemigo tiene en ella un servidor celoso? Sin embargo, siento decirlo, es así.»