microguerraTodas las semanas intentamos escoger un libro que singularizar entre lo que hemos leído y os ponemos el comienzo de la historia para que podáis ver un anticipo de cómo es. Y prácticamente todas las semanas escogemos el mismo tipo de libro, ficción para adultos publicada en períodos de tiempo diverso pero con el mismo público lector en mente. Así que hoy hemos decidido cambiar y hemos escogido un tipo de libro diferente: nos hemos quedado con literatura infantil. Hoy seleccionamos La microguerra de todos los tiempos, de Andrés Barra, que acaba de publicar Siruela.

El libro es una de las novedades editoriales de la vuelta al cole y lleva poco más de una semana en librerías. Y es, como podréis ver cuando leáis el comienzo, una historia en la que el tiempo es un elemento muy importante. En Gombronia, un pueblo, sus habitantes están totalmente obsesionados con el tiempo, lo que hace que su posesión más preciada sea un reloj que un famoso relojero italiano construyó en una plaza. Pero el reloj se estropea y solo dos niños pueden arreglarlo.

«A la gente del pueblo de Gombronia le gustaba tanto el tiempo que habían puesto en la entrada un cartel muy grande que decía:

EL TIEMPO ES ORO

Firmado: Gombronia

Y lo creían de verdad. Los gombronianos solo hacían las cosas a su hora: almorzaban a su hora, cenaban a su hora y se iban a su cama a su hora para dormir ocho horas exactas con cero-cero segundos. Había cientos de miles de relojes en la ciudad: relojes digitales, en las cocinas, relojes de arena, relojes con cronómetro y relojes que podían meter debajo del agua sin estropearse, relojes para niños pequeños y con las agujas muy grandes para que las pudiesen ver los abuelos que casi no ven, relojes pequeñísimos como una uña y relojes muy caros para regalos de boda, hechos de oro y plata y diamantes que ponían ‘te quiero’ en las agujas».