Hay varias cosas que nos entusiasman. Nos gustan las bibliotecas. Nos gustan los libros que salen a la calle. Y nos gusta que la gente lea. Por eso, cuando vimos estas fotos no dudamos que tendríamos que añadirlas a la lista de cosas que nos gustan. Son el fruto del trabajo de un equipo de diseño ruso, RueTemple, que ha creado unos módulos para guardar libros a la intemperie que han sido ya colocados en ocasiones en los parques de Moscú. 

Los módulos permiten no solo guardar libros, sino también estar en su interior, ver los libros, leerlos y todo protegiéndose de las inclemencias climáticas (que suponemos que teniendo en cuenta que se trata de Moscú es una de las principales prioridades). Cada uno de ellos funciona de forma diferente. Hay uno que puede usarse como librería pop up, una de esas que llegas, colocas y empiezas a despachar libros. Los otros permiten más funcionalidades. Uno tiene hasta una barra de bar (estupendo para hacerse cafetería – librería) y otro espacio para sentarse (igualmente estupendo para hacer encuentros literarios).

En definitiva, una propuesta fascinante que bien podían copiar en las ferias del libro que ocupan los parques de las ciudades en primavera.

Vía Bookpatrol