la bolsa amarilla

Si estás en Córdoba y te fijas bien, quizá encuentres una bolsita amarillo chillón colgando de la rama de un árbol, apoyada en unas escaleras o incluso reposando cómodamente en el manillar de tu bici. Por supuesto, no podrás resistirte a cogerla y ver lo que hay dentro. Encontrarás palabras, historias, poemas. Un regalito literario esperando a ser descubierto.

¿Y quién lo ha puesto ahí?  Pues un grupo de jóvenes escritores cordobeses, agrupados en torno a «Galeria de cuentos» y «El Arsenal«. Su objetivo es el de difundir la obra de escritores noveles mediante una acción urbana, y así tomó forma, a partir de esta misma primavera, la idea de «La bolsa amarilla».

Un recipiente  (una bolsa amarilla, como su nombre indica) que contiene escritos para su lectura y está diseñada para ser transportada: quien la descubre puede cogerla, llevarla, leerla, dejarla en el mismo o en otro lugar…. así los textos viajan y encuentran a diferentes lectores, y los lectores también pueden encontrar la misma u otra bolsa amarilla distribuida por distintas calles, zonas, barrios y colocada en lugares visibles para descubrirla.

Hasta el momento se han repartido por Córdoba 3500 bolsas, en las que se encuentran textos variados (de 200 palabras como máximo) de siete jóvenes escritores diferentes, todos ellos participantes en el Taller de Escritura «De pulgas en un arsenal». Son Carmen Soriano, Paco Nevado, Mar Juan Tortosa, Guadalupe Esquinas, José Juan Luque, Antonio Blázquez, José Carlos Casado. Ese último nos explica que la idea, ahora, es incrementar de manera considerable el número de impresiones para próximas ediciones, renovando también los autores. De hecho, animan a todos los escritores que quieran participar en las futuras ediciones de la bolsa, a que envíen sus creaciones a los emails depulgasenunarsenal@gmail.com o info@galeriadecuentos.com. Cualquier texto, sea cual sea el género, es válido, siempre y cuando tenga calidad literaria: «debe transmitir, creemos que esa es la verdadera esencia de la palabra y para ello hay un equipo encargado de filtrar los textos, leerlos y seleccionar aquellos que consigan traspasar el papel, llegar al lector».

En cuanto a la reacción de la gente, afirma que eso es lo mejor de todo: «Es gratificante, después de un reparto, sentarse y ver la reacción de los transeúntes. Es un regalo para ellos y también para nosotros«. Desde aquí no podemos menos que celebrar una iniciativa original y muy literaria, y lo único que echamos en falta es comandos similares en nuestras ciudades.

En todo caso, si vives cerca de Córdoba, que sepas que este fin de semana participan en unas Jornadas de Arte Contemporáneo en Montalbán, y habrá bolsitas amarillas decorando todo el pueblo.