Jane Austen

Jane Austen cuenta con una legión de fans para los que hasta el más nimio detalle de la vida y obra de la autora reviste de interés. A ellos, como a nosotras, les encantará saber que aunque Jane Austen no era tan guapa como Emma Woodhouse o Jane Bennet, tampoco estaba nada mal.

Hasta ahora solo nos había llegado de su fisonomía un retrato de su hermana, pero desde el miércoles pasado podemos disfrutar también de una escultura de cera que ha tratado de representar lo más fielmente posible a la escritora. Aunque no ha resultado nada fácil teniendo en cuenta que no hay muchas imágenes de ellas (y mucho menos fotos).  En la creación participaron forenses y artistas, y la podemos visitar en el Centro Jane Austen de Bath.

¿Y cómo se ha conseguido averiguar la cara de Austen? Pues utilizando técnicas forenses basadas en los testimonios de aquellos que la conocieron. Vamos, siguiendo el mismo método que para realizar el retrato robot de un sospechoso, pero interrogando a gente que vivió hace doscientos años.

Fue especialmente útil su sobrino James Edward Austen-Leigh, que en 1872 escribió ‘Recuerdos de Jane Austen» donde la describe como sigue: ‘Su figura era más bien alta y esbelta, su paso ligero y firme, y su aspecto de salud y vitalidad. Su tez era morena clara con un saludable color; tenía las mejillas redondeadas, la boca y la nariz pequeña y bien formadas, brillantes ojos color avellana, y rizos naturales de pelo castaño alrededor del rostro». Por supuesto, el dibujo de Cassandra también fue clave para determinar sus rasgos físicos.

El resultado puedes verlo en la foto de portada.

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