Peregrinamos hasta las casas en las que vivieron los escritores: nos acercamos a sus despachos y  a las mesas en las que escribieron, esperando sentirlos; curioseamos entre los libros de su biblioteca, para ver qué leían ellos (y si nosotros leimos los mismos). Nos encanta, porque está a medio camino entre el fisgar y lo cultural. Pero ¿cómo eran las habitaciones de los escritores? ¿Hay un estilo de decoración específico literario? 

En Apartament Therapy han hecho una selección de habitaciones de los escritores famosos, como la de Truman Capote (bastante espartana, en los Hamptons) o la de Virginia Woolf (llena de libros). Hemos añadido algunas más, como la que Jane Austen compartía con su hermana Cassandra en Chawton, en la campiña inglesa (y las dos hermanas dormían juntas, como era costumbre, pero que no dejaría de ser un fastidio para alguien de hoy en día) o la de Marcel Proust, con sus paredes de corcho para evitar el ruido (y que hoy cualquiera puede ver en el museo Carnavalet). 

Fotos: Apartament Therapy, Musée Carnavalet, Museo Pérez Galdós, casa museo Jane Austen