guerra en casaGuerra en casa es uno de los libros que más debí de leer de pequeña/adolescente. En él, un chico nos narra las batallas del hogar (básicamente entre su hermana adolescente y sus padres) como si de un parte de guerra se tratara. Y probablemente si lo lees de adulto lo encuentres a ratos un pelín tópico y sentimental, pero es sin duda también hilarante, agudo y considerablemente verosímil, por algo la autora, Anne Fine, ha ganado incontables premios de literatura infantil. Una lectura, eso sí, cero recomendable si tienes hijos a punto de entrar en la adolescencia: mejor no saber lo que a uno le espera.

«Papá fue el primero en presentir el peligro. Yo estaba levantado y vestido, como de costumbre, y me encontraba al pie de la cama, buscando en los bolsillos dinero para mi almuerzo. A mamá no se la veía. Estaba bajo el edredón. La cabeza de papá descansaba en la almohada y tenía los ojos cerrados. Pensé que se aferraba a los últimos jirones de sueño, pero de repente abrió los ojos de golpe. Me quedé helado. Por un momento pensé que iba a reñirme. ¿Habría arrancado, sin darme cuenta, una hoja de geranio? ¿Habría irrumpido a través de la puerta como un Frankenstein? Pero no. No me miraba a mí. Miraba al techo. Y cuando habló, lo hizo en el tono cortante del oficial experimentado, conductor de hombres:

-Esto está demasiado tranquilo. No me gusta.

Mamá no se movió.

Papá prosiguió, a pesar de que, evidentemente, mamá, oculta bajo su edredón, no podía oír una sola palabra.

-Fue igual en otra ocasión, Flowers. ¿Recuerdas? Un silencio como la mañana del armisticio. Allí no se oía nada. Nada. Ni un lamento por  los libros de la escuela perdidos. Ni una riña por las últimas monedas para el almuerzo. Ni una queja por el tiempo que otras personas acaparaban el baño. Luego, de repente…¿Te acuerdas? ¡Se desató el infierno! ¡Nos arrojaron todo lo que tenían! – se lanzó bajo el edredón- .¡Ataque el amanecer!».