Henry Miller

Cada cierto tiempo, uno se propone mejorar, cambiar cosas, ser más bondadoso, más guapo, más flaco, más listo. Suele coincidir con el comienzo de un nuevo curso escolar (septiembre es muy inspirador) o de un nuevo año (con todos los días del siguiente aún en blanco), pero realmente, hacemos buenos propósitos constantemente. Aunque después no los cumplamos tan constantemente.

En todo caso, ¿quién no se ha propuesto en alguna ocasión «leer más y escribir mejor«? Yo lo he hecho, tú lo has hecho, y Henry Miller también lo ha hecho. La diferencia es que él supo llevarlo a la práctica mejor que nosotros. Y es que durante 1932, mientras trabajaba en la que sería su primera novela publicada, ‘Trópico de cáncer’, Miller decidió hacer justamente eso. Y además, para asegurarse de cumplirlo, incluso trabajó en un programa que incluía 11 reglas para conseguir eso de escribir mejor, según podemos descubrir en el libro ‘Henry Miller on Writing ‘. Eran las siguientes:

  1. Trabaja en una sola cosa hasta que la termines.
  2. No comiences nuevos libros ni añadas nuevo material a ‘Primavera negra’
  3. No te pongas nervioso. Trabaja de forma tranquila, alegre y alocada en lo que sea que tengas a mano.
  4. Trabaja según el horario planeado y no según tu estado de ánimo. ¡Para en el momento acordado!
  5. Cuando no puedes crear, sí puedes trabajar.
  6. Cementa un poco cada día, en lugar de echar nuevos fertilizantes.
  7. ¡Mantente humano! Queda con gente, visita sitios, bebe si te apetece.
  8. No seas un caballo de tiro. Trabaja solo con placer.
  9. Pasa del horario cuando sientas que debes hacerlo, pero asegúrate de volver a él el día siguiente. Concéntrate. Restringe. Excluye.
  10. Olvida los libros que quieres escribir. Céntrate únicamente en el libro que estás escribiendo.
  11. Escribe siempre y cómo primera cosa. La pintura, la música, los amigos, el cine… todo eso viene después.

Quitando el hecho de que algunas de las reglas parecen contradecirse entre sí, podemos estar orgullosos del ansioso Miller, que consiguió resistirse a las tentaciones de hacer mil cosas a la vez y consiguió acabar en 1934 ‘Trópico de Cáncer‘. Así que todo lo que necesitamos tú y yo, como él, es un buen plan de acción.