Aunque estamos más que acostumbrados a ver a los escritores contemporáneos en la tele, escuchándolos incluso, hay algo mágico en las imágenes que nos llegan de los autores de principios del siglo XX, cuando la cámara cinematográfica estaba aún en plena infancia y pocos eran los que quedaban grabados para la posteridad.

Pero uno de ellos fue Mark Twain. En 1909, su amigo, el inventor Thomas Edison, lo visitó en su hogar, y probó con él su quinetoscopio. El vídeo resultante, que ha llegado hasta nosotros, nos muestra al genial autor de ‘Tom Sawyer’ caminando delante de la fachada de su casa, Stormfield, en Redding, y también jugando a las cartas con sus hijas Clara y Jean. La grabación está muy deteriorada, aunque existe también una copia restaurada digitalmente que puedes ver aquí.

Mark Twain moriría un año después de protagonizar este vídeo, y se cree que esta fue la única vez que se le capturó en movimiento. ¡Lástima no poder oírlo también!