Poemas de CatuloHoy dedicamos nuestra sección clásicos olvidados a un poeta latino cuyos poemas de amor bien podrían haber sido escritos hace cinco días: Catulo. Y es que aunque la lírica amorosa estaba de moda en su época, pocos podrán equiparar la intensidad de sus poemas, tanto entonces como siglos después. Cuando escuchéis aquello de que el amor es una invención de los trobadores, recordadles que Catulo ya sabía algo de eso (aunque sí, quizás su amor fuera más pasional que el de los medievales, pero no menos romántico).

Catulo nació en Verona en el año 87  antes de Cristo, en el seno de una buena familia (su padre era amigo de Julio César), lo que le permitió dedicarse a la poesía y a la vida licenciosa. En sus poemas encontramos todo tipo de temáticas: desde sátiras a improvisaciones, desde dedicatorias a amigos a insultos a enemigos, desde rimas sobre sus amantes homosexuales hasta ardientes cantos a Lesbia (nombre en clave de Clodia, una mujer casada de la que estaba enamorado, pero con la que tenía una relación un tanto enfermiza).

Son estos últimos poemas, los de amor y desamor, los que más nos gustan. Subjetivos, íntimos, complejos, vehementes, profundos, apasionados, recorren uno a uno todos los pasos de su relación, desde que se enamoran hasta que ella le es infiel (que no tardó mucho), desde que se reconcilian hasta que se vuelven a pelear. Y el mayor mérito es su capacidad de volcar en pertinentes palabras la magnitud de sus sentimientos, ese amor incondicional (a su pesar) que le lleva por el camino de la amargura. Revivimos su éxtasis y su tormento, y podemos hacerlo porque expresó el amor tal y como es, algo de lo que pocos son capaces, y que no estaba muy bien visto en su época, cuando enamorarse era poco más que una debilidad.

Y en su caso el amor era una dicotomía:

«Odio y amo. Quizás te preguntes por qué hago esto.

No lo sé, pero siento que así ocurre y me torturo.»

Hay muchas ediciones diferentes que recopilan los poemas de Catulo, y también se puede encontrar toda su obra online.