maquina de escribir retro

Las máquinas de escribir, a pesar de los diferentes anuncios que se han ido realizando durante los últimos años (como cuando el cierre de una fábrica india hizo que todo el mundo pensase que había cerrado la última fábrica de máquinas de escribir del mundo, aunque no era exactamente cierto), no han completamente desaparecido. Muchos escritores siguen prefiendo escribir a máquina, quizás por la costumbre o quizás porque el sonido de las teclas hace que se sientan más inspirados. Tom Wolfe es uno de los que aún escriben sus novelas a máquina y Danielle Steele es una de las escritoras que usan máquina de escribir. Y además de los escritores están los coleccionistas, que han mantenido viva la llama de la máquina de escribir.

Pero, curiosamente, las máquinas de escribir, el mejor amigo de la vida moderna de la literatura, están nuevamente de vuelta. No es solo que el boom de todo lo vintage haya hecho que las máquinas de escribir hayan invadido las tiendas cool o que haya usuarios que han vuelto a sentarse ante ellas. La máquina de escribir ha vuelto y los espías tienen la culpa.

El caso Snowden demostró que la tecnología y el usar dispositivos electrónicos puede suponer una amenaza para la seguridad. Los secretos no son tan secretos cuando pueden ser interceptados y, como usar cuervos a lo Juego de Tronos no es muy factible, la alternativa es la máquina de escribir. En Alemania, los políticos muestran un interés en volver a las máquinas de escribir como una manera para proteger los secretos de estado. No es el primer país en el que muestran un interés por esta tecnología: en Rusia, ya usan máquinas de escribir (¡y las han comprado!) para proteger sus informaciones gubernamentales. En algunos organismos gubernamentales, los responsables de funerarias y los policías seguían, hasta ahora, siendo la reserva de usuarios de máquina de escribir en el mundo.