DrunkenPoets poesía guerrilla

¿Tiene la poesía lugar en el dinámico siglo XXI? Aunque la poesía ya no es tan mainstream como lo fue en tiempos, el género sigue siendo uno de los principales destinos literarios a los que pueden dirigirse los lectores y también es uno de los que habitualmente son reinventados con acciones diversas. Sin duda, es más fácil hacer poesía en redes sociales, por ejemplo, que escribir una novela. O, quizás, hacer guerrilla. Eso es lo que parece, a primera vista, The Drunken Poets, un interesante proyecto de poesía de guerrilla urbana.

Drunken poets

Detrás de The Drunken Poets (Poetas borrachos) está el poeta Andy Knowlton, estadounidense que vive en Corea del Sur y que es también artista en otras disciplinas (como street art). En este proyecto, mezcla poesía y arte urbano. Knowlton recoge materiales de las calles de Seúl, que después convierte en muñecos de aire naif y divertido. Cada uno de esos muñecos es abandonado en las calles de la ciudad acompañados por un poema escrito por el propio Knowlton. Todos los muñecos llevan una botella vacía (en la que está el poema)  y son abandonados con esa pose que tanto se ha asociado a los borrachos.

La iniciativa no es la única que tiene en marcha Andy Knowlton referente a la poesía. El artista comparte cada día un poema de un autor conocido en su web, en la que también se pueden leer sus propios poemas. Antes de lanzarse a crear The Drunken Poets, Knowlton había realizado una acción de arte de guerrilla y de arte postal al mismo tiempo muy interesante. El 88 Book Project fue una acción experimental en agosto del año pasado que consistió en el envío de 88 libros hechos a mano por el artista a Lebanon, Kansas, una localidad de pequeño tamaño de Estados Unidos. Cada hogar recibió uno de los libros de Knowlton.