En 1814, la joven Mary Godwin abandonó a toda velocidad Londres. La acompañaba su hermana, Claire Clairmont, pero también, y esto era lo escandaloso de verdad, su amante, el poeta Percy Shelley. Shelley era entonces un hombre casado. Harriet, su esposa, no fallecería hasta 1816 (otro escándalo más: se suicidó en el lago Serpentine, en Hyde Park, en Londres), por lo que la joven Mary Godwin y el poeta tuvieron que esperar un par de años hasta poder casarse.

Godwin, Shelley y Clairmont huyeron al continente, para que los dos enamorados pudiesen estar juntos. No es muy difícil imaginar cómo de complicada y angustiosa tuvo que ser la experiencia (tanto Mary Godwin como Claire Clairmont eran además muy jóvenes), a lo que hay que sumar que la Europa continental estaba saliendo entonces de las guerras napoleónicas. En Francia, por ejemplo, se cruzaron con pueblos devastados por las batallas recientes.

Ahora bien, todo este drama en el que están sumidos estas tres personas tiene nulo eco en Crónica de un viaje de seis semanas, las notas que Mary Shelley –el nombre con el que Mary Godwin ha pasado a la historia de la literatura– escribió sobre ese viaje por Europa y que publica ahora en castellano Jus.

Mary Shelley nos habla de los sitios un tanto cutres en los que paran, del conductor poco eficiente que contratan para circular por Francia o de la locura de hacer parte del camino andando. Incluso, reconoce los problemas económicos y cómo la escasez de fondos les hizo abandonar Suiza de vuelta a Londres, todo en trayectos fluviales porque eran más baratos. Gracias a sus notas sabemos que Rotterdam es una ciudad muy limpia, que la moda era diferente a uno y otro lado del canal de la Mancha o que en Suiza les prometieron la mejor leche posible.

Pero no nos dice nada de qué la ha llevado a recorrer la Europa posterior a una guerra brutal con su hermana y un hombre que no era el marido de ninguna de ellas. Y eso es lo que hace que estas crónicas de viaje sean mucho más interesantes y una lectura mucho más fascinante. Más que lo que Shelley nos dice, lo que hace que las crónicas resulten tan llamativas está en lo que no nos cuenta y lo que podemos asumir en esos silencios y vacíos partiendo de lo que sabemos sobre su historia.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...