10 reglas para escribir

Hace poco hablamos de que Elmore Leonard tenía un librito delicioso con 10 reglas de escritura, donde podíamos aprender de mano de un maestro sus trucos para crear tensión narrativa. Ese librito inspiró, hace ya tres años, al periódico The guardian la idea de pedir a escritores tan variados como Richard Ford, Jonathan Franzen, Neil Gaiman, Zadie Smith, Margaret Atwood, Ian Rankin, Joyce Carol Oates, o Colm Tóibín  10 consejos sobre lo que se debía hacer o no se debía hacer a la hora de enfrentarse a una página en blanco.

Aquí recogemos 10 de las mejores respuestas a modo de mejunje, pero puedes leerlas todas (y vale la pena hacerlo) en el artículo original.

Comencemos por algunos de los consejos del propio Elmore Leonard:

  • Nunca abras un libro hablando del tiempo. Si es sólo para crear ambiente, y no la reacción del personaje al clima, mejor que no te extiendas. El lector es propenso a pasar la página para buscar a las personas. Hay excepciones. Si resulta que eres Barry Lopez, que tiene más formas que un esquimal para describir la nieve y el hielo en su libroSueños árticos, puedes informar sobre el tiempo todo lo que quieras.
  • Nunca uses otro verbo aparte de «dijo» para seguir los diálogos. La frase del diálogo pertenece al personaje; el verbo es el escritor metiendo sus narices. Pero «dijo» es mucho menos invasivo que «refunfuñó», «exclamó», «advirtió» y «mintió». Una vez vi que Mary McCarthy terminaba una frase de un diálogo con «aseveró ella» y tuve que dejar de leer e ir al diccionario.

Sigamos con dos recomendaciones bastante prácticas de Richard Ford:

  • No tengas hijos.
  • No bebas y escribas al mismo tiempo.

Jonathan Franzen se pone más místico:

  • El lector es un amigo, ni un adversario ni un espectador.
  • Toda la ficción que no sea la aventura personal del autor hacia lo aterrador o lo desconocido no vale la pena escribirla, excepto por dinero.

Neil Gaiman por su parte, pone el acento en la perseverancia:

  • Acaba lo que estás escribiendo. Da igual lo que tengas que hacer para ello, pero acábalo.
  • Recuerda: cuando la gente te dice que algo no está bien o no funciona, casi siempre tienen razón. Cuando te dicen exactamente cómo arreglarlo, casi nunca la tienen.

Y por último, un par de Zadie Smith:

  • Asegúrate de leer mucho mientras eres un niño. Invierte más tiempo en eso que en cualquier otra cosa.
  • No idealices tu vocación. Puede que seas capaz de escribir bien o puede que no, pero no existe un «estilo de vida de escritor». Todo lo que importa es lo que queda en la página.

Y por último, os dejo un bonus track de algo que señalaron diversos autores: «No trabajes en un ordenador que esté conectado a Internet«. Me atrevería a decir que eso es lo más importante.