tarta chocolate

Los escritores también tienen su lado gourmet, como todos. Y sus amores gastronómicos no son solo las infinitas tazas de café que podían beber Voltaire o Balzac, también amaban los dulces. Dentro de los dulces todos sabemos que el chocolate es el rey: estás son  5 recetas de tarta de chocolate favoritas de diferentes escritores

Tarta de chocolate y granadas del marqués de Sade

La principal mina para recetas de tartas (o de lo que sea) con pedigrí literario es Paper&Salt (uno de nuestros blogs favoritos), que intenta recrear las recetas de las cosas que les podrían gustar a los escritores o que cocinaban ellos. En el caso del marqués de Sade, era una especie de gourmet y escribía cartas desde la cárcel pidiendo comida. A sus carceleros, les escribía pidiendo cambios en el menú y haciendo recomendaciones. A su esposa, Renée, le escribía pidiendo galletas y sobre todo chocolate. El marqués amaba el chocolate y se quejaba cuando le mandaba bizcochos que no sabían o no tenían chocolate.

Así que al gusto del marqués podría ser esta receta de tarta de chocolate y granada, que lleva un montón de ingredientes pero que tiene un aspecto bastante seductor (aquí la receta – en inglés – y las imágenes). A grandes rasgos hay que mezclar harina, chocolate, sal (cucharadita, claro), café molido y polvo de hornear. Luego se van sumando azúcar, vainilla, huevos, se suma más chocolate y tras un mix de nevera y horno estará listo. La granada va por encima.

Italian Summer Pudding

Budín de verano italiano de Truman Capote

Al parecer, Capote era un buen cocinero y sentía inclinación por los postres. Y uno de ellos era este budín de verano que definió como «el mejor pastel que he probado nunca». El budín lleva chocolate y frutos rojos y parece bastante rico. Las recetas, como siempre, están en inglés, pero prometen que es fácil de hacer (así que llama a intentarlo: solo hay que esperar a que las frutas estén de temporada).

A grandes rasgos (la receta original está completa y es más exacta), primero hay que fundir el chocolate al baño maría y dejar reservado. Mientras, en un cuenco hay que echar una cuarta parte de las frambuesas (dicen que hay que tener 450 gramos) a macerar con dos cucharadas de grappa y dos cucharadas de azúcar glas. En un bol, se mezclan cuatro yemas de huevo y 125 gramos de azúcar, hasta que estén bien mezclados. Se suma el mascarpone y el chocolate. Se montan las cuatro claras de huevo a punto de nieve y se añade a la mezcla anterior. Luego hay que mezclar un poco de café y grappa para emborrachar los bizcochos de soletilla que serán parte de las capas del pastel. El resto será ir alternando capas y luego dejar enfriar en la nevera.

– Pastel de chocolate de la familia Tolstoi 

La receta la hemos encontrado en Leo Tolstoy’s family recipe book, el libro que reedita el cuaderno de recetas de Sofía Tolstoi. Se necesitan algunos ingredientes que no conocemos muy bien como black croutons (que serán picatostes negros, sea lo que sea eso: ¿trozos de pan de centeno?) pero parece una receta no muy complicada si se va más allá de los ingredientes (y más un bizcocho que una tarta).

Hay que mezclar media libra de mantequilla, con otra media de azúcar, 12 yemas (¡12!), un cuarto de libra de chocolate, una taza de picatostes negros machacados y una taza con un tercio de picatostes blancos (¿de los normales de siempre?). Luego se monta a punto de nieve las claras y se suma. Se mezcla todo bien y se echa en un molde engrasado (antes de echar la mezcla hay que salpicar con picatostes negros). Se hornea, luego se deja enfriar y cuando frío se corta en dos piezas, añadiendo en el punto de separación una capa de chocolate fundido. Por encima de todo el pastel se suma más chocolate fundido.

Tarta de Kit Kat para Roald Dahl

¿Sabéis cuál era el pastel de chocolate favorito de Roald Dahl? Era el KitKat: se comía un KitKat cada día como mínimo. Dahl era un experto en dulces: su perro comía Smarties, a su primera mujer le llevó leche rosa cuando se puso enferma y él tenía claras opiniones sobre cómo había evolucionado la industria de las chocolatinas a lo largo del siglo XX. Y para un experto en chocolatinas no es extraño descubrir que su tarta favorita es la que conocía como Kit-Kat Pudding, una receta super sencilla según su esposa Valerie que consiste en coger varios Kit-Kat, apilarlos poniendo entre unos y otros crema chantillí y congelar el conjunto para que sea un todo. En Paper&Salt, sin embargo han hecho una tarta de KitKat alternativa para quienes quieran algo más elaborado.

brownie

Brownie de Elizabeth Bishop

A Bishop, nos cuentan en Paper&Salt, le gustaba cocinar y le gustaba hacer postres. Hacía tartas para los cumpleaños y, cuando se fue a vivir a Brasil, horneaba de forma regular, especialmente brownies (¡y se los daba a los vecinos!). Lo mejor es que su receta de brownie quedó por escrito: se la mandó a Robert Lowell por carta para que él pudiese hacerla. La receta se conserva en el archivo sobre la escritora en la Universidad de Vasar (en Paper&Salt reproducen la receta), aunque aquí hay otra de brownie en castellano.

Y, por cierto, este artículo ha generado cierta hambre entre la redacción de Librópatas y discusiones sobre cuál es la más rica tarta de chocolate: «La clásica base de galletas (mojadas en leche) que alterna con chocolate fundido (tres capas) y nada más: ¡sencillez y delicia!», intentaba convencer Cristina ante tanta avalancha de recetas sofisticadas.

Fotos jeffreyw, TasteChung Ho Leung

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