RowlingJ.K. Rowling se oculta detrás de un pseudónimo para escribir novelas policíacas (al menos una). Esta realidad era un secreto conocido sólo por unos pocos hasta el pasado domingo, cuando una filtración a The Sunday Times acabó por hacer de dominio público que J. K. Rowling era también Robert Galbraith, el autor de The Cuckoo’s Calling, una historia que había recibido muy buenas críticas y sobre cuyo autor no se sabía mucho. Tras la sorpresa inicial, ahora la prensa británica se ha lanzado a averiguar la secuencia del descubrimiento. ¿Cómo consiguió la periodista del Times que firma la noticia descubrirlo? ¿Y no será al final todo esto una estrategia de marketing de la propia Rowling y de sus editores para posicionar el libro (que se situó de forma inmediata entre los más vendidos)?

No es una estrategia de marketing (lo han negado los interesados y Rowling se ha mostrado bastante enfadada con la situación) y sí, en cambio, el resultado de un elemento nada novedoso, el (o los) cotilla. La filtración llegó a la periodista de The Sunday Times a través de Twitter. Comentó que estaba leyendo el libro y alguien le dijo que Galbraith no era más que la propia J. K. Rowling. Detrás de ese tweet estaba Judith Callegari, que es (o quizás a la luz de los acontecimientos era) la mejor amiga de la esposa de Chris Gossage, un abogado londinense que se lo contó durante un encuentro. Y Gossage es uno de los abogados de Russells, el bufete de abogados que lleva los asuntos de J.K. Rowling. Al final, se trató de la clásica confidencia entre amigos de cosas más o menos secretas del trabajo que se acabó saliendo de madre. La firma de abogados ya ha pedido perdón, pero el daño ya está hecho.

J.K. Rowling está enfadada y triste ante la situación, ya que la identidad de Robert Galbraith se había mantenido en secreto gracias a que sólo muy pocas personas sabían quién era en realidad. Aún así, la filtración le va a salir a cuenta. Little, Brown (la editorial que lanzó el libro) había realizado una tirada de 1.500 ejemplares. Tras descubrirse la verdad sobre Galbraith ha tenido que subir a 140.000