A las empresas estadounidenses les encantan los estudios de productividad y falta de ella y el final de Juego de Tronos no iba a quedarse fuera de esta tendencia. Un estudio analizó cómo iba a impactar en la economía el final de la serie… por culpa de toda la gente que no iría a trabajar por Juego de Tronos. Hoy, lunes, las empresas estadounidenses perderán (o eso dice este estudio) unos 3.300 millones de dólares por culpa de los trabajadores que faltarán, llegarán tarde o estarán distraídos por culpa de haber estado viendo hasta tarde la serie y comentándola. Según sus conclusiones, unos 10 millones de estadounidenses llamarán hoy diciendo que están enfermos o se tomarán el día por asuntos personales o vacaciones de último momento por culpa de haber estado viendo la serie.

El último capítulo de la temporada final de la adaptación de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin ha sido ya emitido. Sus espectadores (y cualquiera que tenga internet) saben ya quién se sienta en el trono de los Siete Reinos y cómo han terminado sus personajes favoritos. Las líneas argumentales han sido cerradas y las cosas han sido dejadas ya finiquitadas. Los responsables de la visión televisiva lo han hecho además al margen de lo que pasa en la historia literaria.

George R.R. Martin había publicado los cinco primeros libros de la saga a tiempo para la serie (el último libro apareció en el mismo año que se estrenaba la primera temporada de la serie) pero no ha publicado más desde entonces. Martin es, de hecho, casi una imagen icónica del escritor que trabaja lentamente. Hace unos años, cuando la serie se quedó sin material literario que seguir y empezó con sus propias líneas argumentales, sus creadores acabaron reconociendo que ellos sí sabían ya el final. Martin se lo había desvelado. Esto hacía que la serie se convirtiese en un tremendo spoiler para los lectores y también hacía pensar si los espectadores seguirían leyendo la serie literaria.

Ciertamente, los lectores entusiastas (o no tan entusiastas), aquellos que llevan siguiendo la saga literaria desde el principio, iban a leer los libros de Martin pasase lo que pasase en la serie. Esto es, para ellos el spoiler gigantesco que son las temporadas televisivas ajenas a los libros importaban no tanto porque eran lectores que querían cerrar lo que habían empezado. Pero para  aquellas personas que habían llegado a la lectura de la saga desde la serie y que leyeron los libros porque estaban viendo la serie y los libros aportaban más (y durante un tiempo decían hacia donde iban a ir las cosas), es posible que las cosas fuesen a ser diferentes. Es probable que el atractivo del libro cayera, especialmente si George R.R. Martin sigue tardando en publicar su obra. Cuanto más tarden en aparecer esos libros, es mucho más probable que para esos lectores tan vinculados a la serie estos pierdan poder de atracción. Al fin y al cabo, ya saben (sabemos) qué ha ocurrido.

Sin embargo, la última temporada podría haberse convertido en una oportunidad de oro para la industria editorial. Podría haber hecho que el tirón de los libros haya vuelto también entre quienes ven la serie y solo llegaban y se quedaban en la lectura desde ese punto de vista. Para quienes leyeron los libros gracias al tirón cultural, a la curiosidad por lo que está de moda (algo que, no deberíamos tener que puntualizar, nos parece tan legítimo como cualquier tipo de lectura), el final de Juego de Tronos, la serie, y el hecho de que se haya establecido como consenso que es decepcionante y que no logra cumplir con las expectativas puede hacer que los libros vuelvan a ser muy atractivos. En Twitter no eran pocos los que comentaban que ante un final televisivo decepcionante, siempre queda la fan fiction. Pero en este caso puede que esa no sea la única solución, puede que aún quede la esperanza de la fuente original.

Como recuerdan en un análisis en Quartz publicado hace unos días, Martin puede en sus libros ajustar aquellas cosas que a los espectadores no les convencieron y también puede incluir nuevas vías, nuevas direcciones y nuevas oportunidades para los personajes. El escritor ha reconocido estos días que no ha terminado el libro número seis y que no ha empezado el libro número siete. (Y, como recuerdan en Quartz, no ha estado implicado con los guiones de la serie de forma directa desde la temporada cuatro).

Y las declaraciones que el propio escritor ha hecho también dejan abierta la ventana de la oportunidad: «Los puntos principales del final serán las cosas que dije hace cinco o seis años. Pero también puede haber cambios y habrá mucho añadido«.

Eso sí, no hay que esperar un cambio brutal en el final-final (en ese personaje que se sienta en el trono) pero sí quizás en lo que ocurra de forma general y con los secundarios (que son algunos de los puntos que han enfurecido a los espectadores). «No ha sido completamente fiel», reconocía en otras declaraciones sobre la serie a otro medio el escritor, a pesar de asegurar que pensaba que había sido «extremadamente fiel» a su universo (reconocía que «no podía ser» 100% fiel). «Pero no hay una manera de captar todo detalle, todos los personajes menores, todos los secundarios», añadía.

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