En estos tiempo modernos en los que el diseño acapara tantas miradas, parece mentira que la mayoría de las editoriales prefieran aferrarse a los clichés. Ya lo vimos en su momento con las portadas con imágenes bucólicas en colores pastel para libros escritos por mujeres y portadas asépticas para hombres, pero no es el único caso. Los tópicos en las portadas pueden ayudar a encuadrar un libro en su temática, pueden incluso -aunque tengs mis dudas- ayudar a vender más, pero no le hacen ningún bien a la literatura.

Un nuevo caso lo reseñan en el blog Africa is a country donde critican que solo parezca haber una portada posible para un libro escrito por un autor africano y/o que transcurre en ese continente: la imagen de una acacia al atardecer. Tanto da que el libro transcurra en Sudáfrica, que en Angola, en Nigeria que en Etiopía, tanto da incluso, que en ese país no haya acacias. Y como prueba, estas 36 portadas de argumentos diversos y autores también diversos, que van de Nadine Gordimer a Doris Lessing.

Libros de áfrica

Los únicos que se podrían salvar son los libros sobre países islámicos como Marruecos o Egipto, porque estos podrían recurrir a una portada tópica diferente: ¡mujeres con velo!

libros árabes